Según los datos facilitados por el Banco de España esta misma semana, durante el pasado año 2011 las familias españolas recibieron un total de 37.525 millones de euros en nuevos créditos hipotecarios, lo que supone una caída del 45,99% con respecto al año anterior, y confirma la tendencia del sector.
Sin embargo, durante el último mes del año, en 2012, se produjo un incremento en los nuevos créditos hipotecarios con respecto al mes de noviembre, con un incremento del 33,37% hasta totalizar 4.101 millones de euros, lo que se explica desde la presunta desaparición del IVA superreducido el pasado 31 de diciembre, lo cuál quedó sin efecto al ganar el PP las elecciones generales.
Por otro lado, el tipo de interés medio de los créditos hipotecarios concedidos durante el mes de diciembre fue del 3,58%, claramente superior al 2,6% que se aplicó, en media también, durante el mismo mes del año 2010, confirmando que las hipotecas son ahora más caras que hace un año.
Pero no sólo se contrajeron los créditos hipotecarios, sino que también los préstamos al consumo sufrieron un descenso importante, concretamente, un 34,49% con respecto al año anterior, para totalizar 15.143 millones de euros en nuevos préstamos durante el mes de diciembre.
En definitiva, los datos de 2011 no hacen sino confirmar la intuición que existe en la sociedad de que el grifo del crédito está totalmente bloqueado.