Una nueva polémica acaba de salpicar al sector financiero español, y es que tras el anuncio de recapitalización bancaria se ha empezado a especular con un mayor estrangulamiento del sector provocando una contracción del crédito en el corto plazo, lo cuál acabará por dificultar aún más la recuperación y activación de la economía.
Sin embargo, desde el Gobierno se han apresurado en asegurar que este estrangulamiento sería, en todo caso, en el corto plazo y que no hay que alarmarse porque en el medio-largo plazo todo volvería a la normalidad. De hecho, al tratarse de una medida encaminada a dotar de confianza a los mercados el crédito debería de terminar por recuperarse de manera definitiva.
Es evidente, que ante la recapitalización bancaria las entidades financieras se verán en la obligación de guardar más reservas en sus balances, hasta llegar al 9% exigido, dinero que no podrán destinar a la concesión de préstamos, con lo que el crédito acabará por verse afectado.
La cuestión será adivinar por cuanto tiempo sufriremos las consecuencias de esta contracción del crédito, porque la economía española, en particular, y europea, en general, no está para plazos demasiado largos y sí condenada a sufrir en el corto plazo más inmediato.