Hoy en día, la mayoría de productos financieros activos, es decir los préstamos, créditos e hipotecas, ofrecen la posibilidad de aplicar un periodo de carencia. Pero, ¿sabemos realmente a lo que nos referimos cuando hablamos de carencia?
En términos generales, el periodo de carencia consiste en un lapso de tiempo determinado en el cual se exime a alguna de las partes (normalmente el cliente) de cumplir parte de las exigencias generales a las que se le obliga en el contrato.
Normalmente, y sobre todo, en el caso de los préstamos, créditos o hipotecas, la carencia consiste en el aplazamiento en el pago de una deuda. Es decir, un periodo en el que en lugar de pagar la deuda en sí (el dinero que te haya prestado), lo que se abona son sólo los intereses. De este modo, mientras se disfruta del periodo de carencia, la cuota a pagar es mucho más baja ya que no se está abonando la deuda en sí, (está aplazada).
De forma habitual, la carencia se suele aplicar durante los primeros meses o años de la contratación de un producto financiero, pero en ocasiones, los bancos ofrecen además la posibilidad de acogerse a la carencia en otro periodo, como puede ser una situación de dificultad económica por parte del cliente.
Esta opción está pensada, en principio, para conceder un periodo de desahogo mientras se resuelve una situación puntual hasta poder hacer frente, con mayor solvencia, a las mensualidades del crédito, préstamo o hipoteca contratado.
De forma muy puntual, la carencia no hace sólo referencia al aplazamiento de la deuda, sino también al aplazamiento de los intereses. En estos casos, conocidos como periodos de carencia total, la cuota a pagar es de 0 euros.
Recurrir a la carencia total puede ser una solución en tiempos de apuros, pero cuidado porque la carencia, ni la total ni la de amortización, es gratuita. Un aplazamiento de la deuda implica más intereses sobre el capital prestado, de ahí que aunque recurrir a la carencia de forma puntual pueda beneficiarnos, lo mejor sea que el periodo de carencia sea lo más breve posible.