Por mucho que el Gobierno sigue negando la mayor, lo cierto es que parece que la situación no tiene vuelta atrás y que la intervención es ya un hecho consumado para la economía española, la cuál se puede representar en forma de una intervención general del Estado Español o bien sólo del sector financiero.
Con la prima de riesgo estabilizada por encima de los 500 puntos España no se puede abstraer de la situación en la que se encuentra, con los mercados presionando a la baja el valor de la deuda española y sin facilitarle una salida plausible a la situación actual.
No podemos olvidar que Portugal y Grecia, a estas alturas de evolución de la prima de riesgo ya habían solicitado la ayuda europea, algo que el gobierno del PP se está resistiendo a hacer en base a su mayoría absoluta que le permite seguir gobernando con solvencia.
Sin embargo, no hay economía que soporte esta presión, y en breve estaremos abocados a la intervención, provocando un maremoto de dimensiones inabarcables para el Euro que pasará, ahora sí, su verdadero examen de reválida, ya que el rescate de una economía tan grande como la española es un paso demasiado importante para la moneda única.