Pues a juzgar por lo que opinan diversos expertos económicos podría darse esa situación. Todo depende de como se articule el rescate, es decir, de como el dinero llegue a las entidades financieras y en que condiciones, porque podría producirse un estrangulamiento masivo de las propias entidades.
Si aceptamos que el FROB, es decir, el Gobierno, recibirá el dinero directamente de la Unión Europea a un 3%, la clave está en saber como este organismo se lo hará llegar a las entidades. El peligro radica en que lo haga a través de bonos convertibles, con más de un 8% de interés.
Así, las entidades que reciban la inyección de liquidez tendrán que devolverla a un 8%, totalmente inasumible en los tiempos que corren, lo cuál provocaría que el crédito, ya seco de por sí, acabara por agotarse aún más, perjudicando por tanto a las familias y empresas.
La opción más ventajosa para el conjunto de la economía española estaría conformada por una inyección directa de liquidez a un 4-5%, con lo que se permitiría que las entidades financieras se sanearan y tuvieran la posibilidad de empezar a conceder créditos a la economía real, lo cuál repercutiría de manera directa en una mejora generalizada de las perspectivas económicas.